Cuenta con muchos puntos fuertes que lo sitúan entre los modelos de gama alta.
El exprimidor de cítricos Smeg está equipado con un potente motor de 70 W, con sensor de encendido y apagado integrado, complementado con un depósito para el zumo y un pico antigoteo que permite interrumpir la salida del zumo para evitar ensuciar la encimera de la cocina al terminar de usarlo. Sus funcionalidades se ven potenciadas por su sencillez de uso y limpieza; de hecho, incluye una tapa útil para proteger el producto del polvo cuando no está en uso (que también puede utilizarse como recipiente mientras el producto está en uso). Además, todos sus componentes se pueden desmontar fácilmente.
